miércoles, 24 de octubre de 2007




ARGANTONIO:

Este es el nombre que adopta nuestro centro, por lo que hemos considerado necesario saber un poco acerca de él: quién era, qué importancia tuvo, etc...
Aquí tenéis un poco de información al respecto:

http://es.wikipedia.org/wiki/Argantonio
http://www.andalucia.cc/adarve/ARGANTONIO.htm




EL TESORO DE EL CARAMBOLO:

La cronología de este tesoro puede ser fijada, en sus límites más amplios, entre los siglos VIII y III antes de Cristo. "Un tesoro digno de Argantonio" como afirma don Juan de Mata Carriazo.
El día 30 de septiembre de 1958, en los terrenos de la Real Sociedad de Tiro de Pichón de Sevilla, y en el curso de una ampliación para el torneo internacional que tuvo lugar el siguiente año, la azada del joven trabajador Alonso Hinojos del Pino descubrió un objeto metálico que había de ser el primero de los brazaletes de oro de 24 quilates. El hallazgo se daba, una vez más, por casualidad: el arquitecto Medina Benjumea, momentos antes de marchar al aeropuerto había mandado excavar 15 centímetros más en la terraza trapezoidal que se preparaba con objeto de que las ventanas no quedasen tan a ras del suelo. Sin tal resolución, la terraza se hubiera pavimentado con losas de cemento, y el tesoro y todo lo demás hubiera quedado oculto para siempre. Los obreros que encontraron el brazalete siguieron excavando un poco más abajo, ya que a éste le faltaba un rosetón.
Por fin encontraron un lebrillo con los bordes curvados, que contenía el resto del magnífico tesoro. En un principio pensaron que serían imitaciones de cobre de joyas antiguas, y las repartieron entre ellos -incluso uno de ellos, para demostrar que eran de cobre y no de oro, partió uno de los pectorales, que de ser por eso se encontraría, como el resto de las joyas, en perfectas condiciones. Finalmente resolvieron entregar las piezas.El 2 de octubre siguiente, y gracias a la magnífica gestión de los responsables del Tiro de Pichón, entra en escena el ilustre arqueólogo y catedrático don Juan de Mata Carriazo y Arroquia, a quien tanto se debe en el terreno de las investigaciones tartésicas. Tras el minucioso examen pertinente, el profesor Carriazo y Arroquia ofrece la siguiente descripción:


El tesoro está formado por 21 piezas de oro de 24 quilates, con un peso total de 2.950 gramos. Joyas profusamente decoradas, con un arte fastuoso, a la vez delicado y bárbaro, con muy notable unidad de estilo y un estado de conservaci6n satisfactorio, salvo algunas violencias ocurridas en el momento del hallazgo. Este conjunto se descompone así:
a)Un collar, con un peso total de 260 gramos, con dos ramas de cadenas cada una de 30 centímetros de longitud, terminadas en una anilla y un travesaño; un pasador fusiforme, de 5 centímetros de longitud; 16 pequeñas cadenitas, de unos 4 centímetros; 7 colgantes con aspecto de sello signatario. Falta un octavo colgante.
b) Dos brazaletes cilíndricos de unos 10 centímetros de altura por 12 de diámetro, con un peso de 550 y 525 gramos respectivamente.
c) Dos pectorales, en forma de "galápagos" o antiguos lingotes de metal, con peso de 245 y 200 gramos, el mayor con 19 centímetros de medida diagonal.
d) Ocho placas de 9 por 5 centímetros, construidas de forma semejante, con dos láminas de metal algo separadas y unidas por remaches.
e) Cuatro placas de aspecto general semejante, algo mayores, de 11 por 6 centímetros, con un peso total de 453 gramos.
f) Otras cuatro placas, semejantes a las anteriores, de 11 por 4,5 centímetros y 320 gramos de peso total.